Ciclo de cine finlandés 08 (Madrid): crónicas

by martinez

 

jueves, 25 de septiembre 2008

Hay ciudades donde los ríos, las colinas o los bosques limitan los barrios y hacen que cada uno tenga diferencias culturales y geográficas. En Madrid esta función la hacen las grandes carreteras para coches que hay en medio de la ciudad. Por ejemplo, la forma de vida es sutilmente distinta a ambos lados de la Gran Vía; el espíritu tranquilo del barrio de las letras se pierde al cruzar el Paseo del Prado, el retiro esta cercado por vallas y autopistas, el relax que en él se alcance se quedará en los semáforos o en las gafas de espejo de un conductor de coches.

 

El otro día decía en la prensa algún actor famoso que el mejor regalo que imaginaba era que se prohibieran los coches, y esto es tan fácil de conseguir como de hacer -cada cual, en vez de esperar a que un político lo prohiba, lo hace, y se prohibe a sí mismo ir en coche por la ciudad, salvo que sea necesario por mudanzas, partos, enfermedades o amores urgentes.

 

Al viajero que viene de otro lugar le sorprende contar cien coches antes de ver una bicicleta, y contar en ochenta de cada cien coches sólo una persona. Decididamente, cuando el resto del mundo apuesta por el transporte público, la bicicleta o los zapatos; ésta ciudad lleva tanto tiempo apostando por el automóvil privado que le va a costar una o dos generaciones cambiar; salvo que su deseo sea el de quedarse fuera de la lista de lugares compatibles con una existencia saludable.

 

Hay islas, algunos barrios casi peatonales, parques o universidades donde hay más árboles que coches, los parques sirven de lugar de encuentro y el silencio posibilita el conocimiento por la conversación. De otra forma sólo los recintos cerrados -casi todos privados y sectarios- permiten el intercambio de cultura, esencia de las ciudades.

 

La naturaleza está muy acosada en la ciudad, el pobre río, a la altura del puente de los franceses, turbio y parado ... despues de una lluvia ! , el famoso cielo apenas se vé, casi cualquier lugar apacible es intervenido por prototípicos empleados municipales que acuden prestos con sus máquinas hacedoras de ruido a masacrar el silencio y paz creatrices.

 

Lo siento, no quiero vivir aquí; me voy algo triste porque seguro que hay cantidad de personas que prefirirían otro tipo de ciudad, que luchan y sucumben contra la masa que piensa que es mejor lo rápido y confortable. La democracia es así, el 80% de madrileños prefiere la vida que tiene. Adiós.

 

 

miércoles, 24 de septiembre 2008

"Pyhän Kirjan Varjo" ("La sombra del libro sagrado"). Arto Halonen, 2007

 

Sólo por pasar unas horas en la facultad de filosofía mereció la pena. La peli es un documental; el director y un colega tiran de los hilos de una trama financiera cualquiera del panorama geopolítico de antesdeayer: Con los dineros del gas turkmeno una constructura turca hizo una ciudad de cuento oriental, niñas contentas con su vestido nuevo, edificios Buygues, cochecitos de Stuttgart, taxistas felices, una saga de presidentes profesionales y un libro mezcla de Corán, Constitución y Dianética en el origen de todo.

 

Los negocios de occidente con Turkmenistán comienzan por traducir el librito .... gran oportunidad para gallegos del sector del mármol o el marisco, que en castellano ya está y no es propio de la cultura empresarial catalana o vasca hacer tamañas.

 

 

martes, 23 de septiembre 2008

Una semana de cine finlandés acercó a martínez al poblachón manchego. Las primeras impresiones son las que cuentan, ésto nos ofreció la ciudad, media hora viajando en cercanías y unos minutos paseando la calle Delicias y aledaños:

 

Bastantes enfermos, depresivos de la cabeza y sobre todo con cuerpos mal cuidados; un porcentaje medio de personas con el corazón muy triste o apagado. Abundancia de cosas y comida. Muy pocas miradas plenamente conscientes. El nuevo mapa de trenes es bien bonito, pero es un mapa, las vías y estaciones recuerdan a los muros de marruecos, alambradas, máquinas que cierran el paso, mucha basura. Máquinas trabajando, gente parada.

 

Personalidad madrileña propia desapareciendo deprisa, apenas se distingue en las calles no emblemáticas que esto no pudiera ser albacete o parís. Algunos edificios nuevos, algunos edificios viejos arreglados. Ciertas mejoras en educación ciudadana, disminuye el porcentaje de personas agresivas que insultan o desprecian con la mirada, que caminan atropellando a los demás con su prisa.

 

El desagradable afecto por las vallas, barreras, ruido de máquinas y cacas de perro sigue siendo esencia de la ciudad, parece que de alguna forma europa y américa se pusieron de acuerdo para hacer de esto un purgatorio con acceso vip al infierno; ésto motiva a los seres vivos a escapar como en Blade Runner. Si sus cadenas se llaman "el binomio curro-hipoteca" mejor no lea estas crónicas, si es el amor a l@s vecin@s es usted dign@ de respeto, admiración, comprensión y condolencia, pues en todo lugar hay vecin@s y en este caso hay que decirles con energía y rotundidad : Vivís bastante mal y lo podríais cambiar, con paciencia y trabajo. Ahora, si os gusta la mierda, pues muy bien, vivid entre ella, y seguid dejando que manden los coches, el cemento y la basura; es vuestro problema.

 

De aquí al jueves comprobaremos si los cientos de miles de almas amables por encontrar son capaces de contrarrestar semejante realidad; el que las cañas y cafés sean de los mejores del mundo no es motivo bastante para escoger un lugar donde vivir.

 

Si alguien vió la peli de ayer en la complu, por favor, que se marque una reseña, la de esta tarde no se cual es; si no se cruzan por el camino el amor o la muerte mañana se la cuento.

 

 

 

 

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