
*
Obviando el absurdo guión, típicamente estadounidense, la película consigue hasta entretener.
Wolfgang Petersen, que no dice que no a nada, sigue cómodo en los brazos de Hollywood, y ahora cuenta con Harrison Ford y el camaleónico Gary Oldman para ponernos el corazón en un puño y aterrarnos por la fatalidad que le pueda suceder al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Qué sufrimiento, oye.
Una película como Das Boot dá, sin duda, mucho crédito, pero no infinito. Ya veremos qué pasa.
air force one
air force one
director
actores
producción
